7.9.11

Procesos 15M


El 15M supone una esperanza para todos aquellos que creíamos estar solo, para todos los que nos encontramos sin saber que, aquellas ideas que hasta ese día nos separaban y marginaban de la sociedad, de repente podía convertirse en una tendencia colectiva. Fue asombroso comprobar que no toda la especie humana había perdido el sentido común.
Ahora, meses más tarde, los ataques del sistema, utilizando cualquier tipo de oportunidad para hacer mella en la opinión pública, surgen efecto. Aquello que parecía tan evidente, vuelve a ofrecer dudas a una sociedad que una vez diferenciada y separada del 15M, gracias a los medios de comunicación-persuasión, demuestra no haber cambiado sustancialmente, ya que este cambio solo se producía a un nivel profundo y trascendental dentro de las plazas.
Yo, amante de deportes de riesgo, de vivir espontánea e intensamente, con una vida fácil y relativamente acomodada en comparación con la medía de este planeta, puedo asegurar que las 3 semanas posteriores al 15 de mayo fueron las más emocionantes, intensas y felices de toda mi vida. Tal ha sido el sentimiento, que considero que ya no puedo volver a ser la persona que era. Cuando ocurre una metamorfosis, el músculo se hincha rompiendo la piel, produciendo un dolor íntimamente ligado al desarrollo, al crecimiento y convirtiéndose en algo completamente distinto a lo que era. Este proceso individual, que es la verdadera semilla del cambio, se ha hecho por primera vez en conjunción con un colectivo, pero este colectivo no abarcaba a toda la sociedad.
La sociedad seguía viviendo sus vidas como si en realidad prácticamente nada hubiese cambiando. Detrás de la pantalla del televisor, millones de opiniones y controversias no contrastadas sobre un nuevo tema de actualidad era, en muchos casos, todo lo que se conseguía. Y aunque eso ya sea un progreso impensable hace 3 meses, es lo que me vuelve a hacer sentir absolutamente solo cada vez que física o metafóricamente salgo de las plazas, y últimamente incluso dentro de ellas.
Esta evolución para transformar la realidad, no puede realizarse si no se es consciente de que es algo completamente imprescindible. Somos herederos de nuestra historia social. Crecimos aumentando nuestro ego con las alegrías materiales que el capitalismo nos proporcionaba con el fin de ocultarnos información y mantenernos al margen de la realidad de un mundo lamentable, siniestro y con claras tendencias a autodestruirse. Su único interés, el crecimiento capital.
Tenemos que utilizar la inteligencia, la paciencia y la comprensión, enseñar a escuchar sin la pretensión instantánea de opinar, borrar de nuestro diccionario el ego y el orgullo para que finalmente podamos aglutinar a todas las personas de este mundo en ese sentimiento interno de evolución que es el 15M.
El 15M no es simplemente un movimiento político de rechazo, ni un movimiento contra un sistema económico destructivo e inhumano, es también la necesidad que tiene nuestra especie de evolucionar para crear un entorno adecuado para todos, donde la supervivencia y el bienestar no sean monopolio de occidente, donde el sentimiento general de la especie no sea individual sino colectivo, generoso, y en definitiva, humano.

3 comentarios:

  1. El sentimiento que me hace escribir este texto:

    Cada día estoy más lejos del mundo.
    Ya no puedo comunicarme correctamente, sentirme bien mientras existo a la par que mis semejantes. Siento incluso desprecio involuntario hacia ellos por no querer abrir los ojos, por no querer darse cuenta de que escuchar es mucho más beneficioso que imponer ideas o pensamiento. Me deprimo día tras día intentando explicar desde mi pequeño círculo de conexiones que este mundo viciado en el que vivimos solo puede ser cambiado desde el interior de cada uno de nosotros.

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  2. Inteligencia, paciencia y comprensión, como ha dicho, en eso debemos de seguir para que ambos "mundos" se junten, aunque efectivamente, es un sentimiento inevitable en este contexto, compartido por todos los que nos alejamos un tiempo de las plazas después de haber estado en ellas, lo trascendente es que ellas están en nosotros, confío en que en algún momento encontremos la manera de llevarselas al resto. Mientras tanto, inteligencia, paciencia y comprensión.

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  3. Gran post, amigo.

    Saludos post-capitalistas.

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