30.4.11

Escasos, silenciosos e iluminados.


En la superficie, la imagen permanece
.

Todo a nuestro alrededor está en constante movimiento. Nacimos y crecimos en un momento donde la velocidad de la vida y los acontecimientos evolucionaba exponencialmente. Vivimos buscando sensaciones que nos produzcan un escalofrío tras otro, que nos hagas sentir de verdad, pero eso es completamente imposible. Somos la generación de la indiferencia. Nada de lo que pase puede hacernos sufrir, nada de lo que ocurra puede hacer que dejemos de mirar nuestros propios ombligos durante unos segundo para poder darnos cuenta de que este mundo se despedaza. No es solo que creamos que somos felices y libres, es que nadie nos dio nunca un motivo para tener que buscar la autentica felicidad. Ninguno de nosotros tuvo nunca que esconder sus propias ideas para salvar su vida, nunca tuvimos nada real por lo que luchar. Ese es el motivo evidente de nuestro gran letargo, es el motivo de que las universidades públicas se hayan convertido en un putrefacto cadáver de personas que solo sirven para repetir los pensamientos de otros hasta el fin de sus días, sin ni si quiera preguntarse si realmente esas palabras que pronuncian con tanta insistencia, como si fueran la esencia misma de la vida, tienen el más mínimo sentido común. En eso se basa nuestra sociedad. Da igual cual sea la verdad, carece de importancia saber que personas son buenas y que actos son justos, lo único que consigue trascender es la apariencia de lo real. La imagen a duplicado en importancia a todo lo verificable y se a convertido en la única fuente que es posible manipular, por que la realidad está tan escondida que ni si quiera la tratamos.

A pesar de toda esta trágica y habitual situación en la que vive la sociedad, hay un pequeño contrapunto de esperanza en todas aquellas personas que hemos sido capaces de descifran el mundo a través de entender la gran manipulación orquestada por los medios de comunicación. La famosa guerra de cuarta generación o la infoguerra, se ha convertido en el “hobby” de muchísimas personas que utilizan el gran ente de la comunicación libre (Internet) para expandir sus inquietudes y pensamientos sin ningún tipo de fin lucrativo.
Algo se mueve, y los que estamos aquí nos damos cuenta de que poco a poco las cosas parece empezar a tomar otro matiz. Es posible que los grandes recortes sociales o la injustificable guerra contra Libia sean el detonante de este aparente punto de inflexión en las conciencias de los pueblos occidentales, pero sin lugar a dudas las historia camina y nosotros estamos contribuyendo a ello.

El día 15 de mayo, ¡Democracia Real Ya! convoca una manifestación multitudinaria donde el primer objetivo es decir que no nos creemos nada. Que estamos cansados de mentiras, cortinas de humo y muertes tras el telón.
Los seres humanos necesitamos creer y mantener la esperanza en nuestros semejantes para poder evolucionar. Lo increíble de las ideas grandes ideas, es que sobreviven por muchos hombres que sean asesinados defendiéndolas.

Digamos basta ya. Queremos volver a aquel dulce hogar llamado tierra...