24.2.11

Occidente contra el pueblo.



La historia ha decidido ponerse en marcha sin avisar a nadie.
El mundo Árabe, en sus revueltas potenciadas por las barrigas vacías y la injusticia social, ha despertado un miedo vagamente demostrado por los medios de comunicación-persuasión en los dirigentes, la calaña de los mercados e incluso en los grandes manipuladores.
Nuestros políticos occidentales, maestros del engaño, han tardado en posicionarse con respecto a esta peligrosa chispa (metafórica y literal)(1), encendida en Túnez y convertida en incontrolable incendio por el pueblo egipcio, evidenciando su incertidumbre y falta de autodeterminación, dándonos pruebas directas de que no quieren reconocer la injusticia aunque la tenga delante. Han tardado más de dos meses en empezar a condenar abiertamente la barbarie de los regímenes autocráticos del norte de África y Oriente medio porque realmente no sabían si les interesaba o no condenarla.
La prueba evidente de esta afirmación podemos encontrarla fácilmente en Internet o en cualquier banco de datos de nuestros medios de comunicación-persuasión oficiales. Todos estos grandes dictadores tienes fotos de encuentros diplomáticos con innumerables políticos occidentales. Zapatero, Obama, Sarkozy, Merkel y muchos más, les han puesto a estos tiranos sus mejores sonrisas de cara a nosotros, el público, pero la realidad es que no solo se esconde una sonrisa tras sus relaciones.
Hosmi Mubarak expulsado por el pueblo egipcio el 11/02/2011, era el gran aliado del gobierno de EE.UU. en la zona, la pieza clave a través de la cual se ejercía todo el control sobre los recurso energéticos, las relaciones con Israel y la lucha contra Irán, el paso gratuito de cualquier tipo de transporte por el Canal de Suez e infinidad de temas estratégicos más de menor importancia como la financiación del ejercito egipcio.
Pero las relaciones con occidente no son solo estratégicas y puntuales. Si cogemos como ejemplo España, y fiándonos de los datos de la CNE (comisión nacional de energía) podemos ver que el 13% del petróleo que consumimos proviene de Libia o que el 38% del gas de Argelia. Lo mismo ocurre con muchos países de la Unión Europea. La realidad es que toda esta zona, que en este momento se encuentra sumergida en una revolución del pueblo, es una de las más importantes productoras de recursos energéticos del mundo. Si todos estos recursos dejaran de estar controlados por occidente a través de esta serie de dictadores(2), las consecuencias para el sistema capitalista occidental, que siempre se ha nutrido de las extrema pobreza de África, Asia y Sudamérica para subsistir, serían catastróficas.
Las subidas de los precios de la energía, al igual que en su momento pasó con la inmoralidad de los bancos, la volvería a pagar el pueblo. Un pueblo que empieza a cansarse de una clase política que no les representa a ellos, sino a los intereses de los mercados, una clase política corrupta que aunque se disfrace de democracia(3) nos ha llevado a la peor crisis financiera y social de la historia.
El pueblo español, con un índice de paro cercano al 40%(4), con trabajadores haciendo horas extras no pagadas por miedo a los despidos, con una clase estudiante dormida pero sostenida aun por sus padres y sin una visión halagüeña de futuro, ve como las nuevas leyes promovidas por el gobierno “más socialista” de nuestra historia reciente, como la Ley Sinde(5), la ley de la jubilación a los 67 o la subida del IVA al 18%, solo recortan su libertades y sus derechos fundamentales.
El sistema capitalista tiene un error fundamental: basarse en un crecimiento constante e infinito de la economía en un planeta con recursos finitos. Su único fin es crecer, sin importar la contaminación de los océanos o el aire, la destrucción del medio ambiente, o incluso la esclavitud de los pueblos. Ya no importa ser de derechas o de izquierdas, ser independentista o centralista, africano, asiático, americano o europeos, lo único que resulta determinante es si eres rico o no.
El 30 de Marzo hay convocada por el sindicato de estudiantes una jornada de protesta estudiantil en toda España para reivindicar una educación justa, pública y de fácil acceso económico. Tenemos la oportunidad de decirle a nuestro gobierno que estamos muy indignados con una situación que no hemos causado y que no estamos dispuestos a pagar. Debemos demostrarles que también somos capaces de encender nuestro cuerpo con esa llama que ahora mismo corre imparable por el mundo Árabe.

Levantate y piensa. Es el gesto más revolucionario que existe.


  1. Mohamed Bouazizi fue el joven tunecino licenciado y en paro que, tras perder su puesto de venta de frutas y verduras, y por lo tanto su única forma de subsistir, de manos de la policía por no tener permiso, decidió rociarse con gasolina y prenderse fuego frente a un edificio público de su localidad iniciando la Revolución de los Jazmines.
  2. La participación de todos estos dictadores en la ONU, evidencia su integranción absoluta en el sistema. No son casos aislados con los que nuestros políticos deben lidiar, sino que son fuerzas establecidas de la élite política mundial.
  3. Nosotros votamos a nuestros representantes políticos, pero estos no responde ante nosotros, sino ante los mercados. Los mercados son los que rigen las leyes y nosotros no los hemos votado, por lo tanto la democracia es una mentira.
  4. Si contemplaramos las "amas de casa", los jovenes que nunca han trabajado,  las personas que nunca se apuntaron en el paro, estaríamos próximos al 40%.
  5. La ley Sinde permite censurar Internet por vía administrativa, sin la intervención de jueces que garantice la tutela efectiva de los ciudadanos. El 4 de marzo están convocadas las protestas contra esta ley casi fascista.