26.5.09

¿Hay alguien ahí?

Ayer, mientras perdía el tiempo viendo las noticias, escuché la descripción de la creciente amenaza que nos acecha desde Corea. Es curioso que solo unos pocos días a tras, escribiera una pequeña reflexión sobre la energía nuclear, parece que el mundo se ha dado prisa en responderme. Mientras escuchaba toda aquella tergiversada información, me vino a la cabeza un magnífico diálogo del genial Woody Allen, aquí postrado a la derecha, en Hannah y sus hermanas.

" Te has perdido un programa aburridísimo sobre Auswitch. Unas espantosas escenas de archivo y unos intelectuales desconcertados… hablando de su perplejidad sobre la matanza sistemática de millones. La única razón por la que no han podido contestar a… cómo ha podido ocurrir eso, es que esa no es la pregunta. Conociendo a los humanos, la pregunta es por qué no ocurre más a menudo. Aunque ocurre de forma más sutil.
Hace siglos que no me había sentado delante de la televisión cambiando de canal buscando algo interesante. Constatas la cultura del país. Nazis, vendedores de desodorante, lucha libre, concursos de belleza, entrevistas. ¿Te imaginas la mentalidad de la gente que va a la lucha libre?, ¿eh? Y timadores de tercera que les dicen a los pobres gilipollas que les escuchan que hablan en nombre de Jesús. Y que por favor envíen cuartos, dinero, dinero, dinero. Si Jesús volviera y viera lo que están haciendo en su nombre, se pondría a vomitar. "

He aquí la pura realidad:

Vivimos en un mundo gobernado por la ignorancia, somos tan tontos que no sabemos ni como funcionan la batidora, o la tostadora. (Calienta el pan, ¿que más da como lo haga?) No tenemos ninguna necesidad de que nos saquen de nuestra vida normal, no sea que terminemos descubriendo cosas que nos hagan sufrir. Vivimos constantemente pendiendo de un hilo muy fino, ignorando la altura que nos separa de la realidad, mirando hacia otro lado para no ver la hostia que nos podemos pegar. Con un poco de suerte, llegamos hasta la otra orilla sin caernos y sin enterarnos de que es lo que había debajo mientras caminábamos.

Yo os digo, pobres ignorantes, que la caída siempre llega. La diferencia, en este momento, es que podría llegarnos a todos a la vez.

Hemos dejado nuestras vidas en manos de otras personas, personas que no conocemos y que solo pretenden tenernos tranquilos cual rebaño en su corral. Mientras nos creamos que somos libres todo les irá bien, por que las mejores prisiones, en las que caben más personas, son las que no tienen barrotes, son las del miedo, son las psicológicas. El noventa por ciento de la población mundial que no es pobre del todo, vive con el dinero justo para llegar a fin de mes, si a eso le sumas el constante asedio de terror producido por los medios de comunicación, tienes el alcatraz más grande de la historia. ¿Nos despertará una bomba nuclear? Lo dudo.

Como dice Allen, lo curioso es que no ocurra más a menudo.


16.5.09

Apoteósico Alan Ball...


Las circunstancias de la vida hacen que en ciertos momentos el tiempo se me escape de entre las manos, sin que pueda ni siquiera percibirlo mínimamente. Por este motivo, hoy les voy a presentar a uno de mis "filósofos" preferido, dejándolo a él hablar por mi.


"Me llamo Lester Burnham. Este es mi barrio. Esta es mi calle. Esta es mi vida. Tengo 42 años. En menos de un año habré muerto. Claro que eso no lo sé aún. Y en cierto modo, ya estoy muerto. Aquí me tienen, cascándomela en la ducha. Para mí el mejor momento del día. A partir de aquí, todo va a peor."

"Es genial comprobar que todavía tienes la capacidad de sorprenderte a ti mismo."

"Siempre había oído que toda tu vida pasa ante tus ojos el segundo antes de morir. Para empezar ese segundo no es un segundo en absoluto, se hace algo inmenso como un océano de tiempo. En mi caso aparecía yo tumbado boca arriba en el campo de boyscouts mirando estrellas fugaces, y las hojas amarillas de los arces que flanqueaban nuestra calle, o las manos de mi abuela con su marchita piel que parecía papel. Y la primera vez que contemple el Firebird de mi primo Tony... y Jane... y Jane.... y Caroline..."

"Supongo que podría estar bastante cabreado con lo que me pasó, pero cuesta seguir enfadado cuando hay tanta belleza en el mundo, a veces siento como si la contemplase toda a la vez y me abruma, mi corazón se hincha como un globo que está a punto de estallar, pero recuerdo que debo relajarme y no aferrarme demasiado a ella y entonces fluye a través de mí como la lluvia y no siento otra cosa que gratitud por cada instante de mi estúpida e insignificante vida. No tienen ni idea de lo que les hablo seguro, pero no se preocupen, algún día la tendrán."

"No hay más que una vida, no hay Dios, ni reglas, ni juicios más que los que tú aceptes o crees para ti misma, y cuando se acaba, se acaba, duermes por toda la eternidad. Se feliz mientras estés aquí."

Este señor es el creador de "American Beauty" y sobretodo de "Six Feed Under." Dos obras de arte que explican la esencia de la vida y que sobretodo esconden la llave que abre las puertas de la felicidad.

A dos metros bajo tierra todo es oscuro, real.
A dos metros bajo tierra la muerte es lo habitual.
A dos metros bajo tierra no existen los prejuicios ni las ideas preconcebidas.
A dos metros bajo tierra no hay lugar para formalismos ni apariencias.
A dos metros bajo tierra cambias tu percepción de todo lo que "conoces".
A dos metros bajo tierra tu vida se transforma.
A dos metros bajo tierra solo se puede ascender...


video

8.5.09

Una charla con tres interesantes desconocidas...


Hoy he visto a un hombre llorar...

Llorar con desesperación y sin una causa clara, llorar por que lo necesitaba. La angustia que sus ojos desprendían me aterró profundamente. Parecía cansado de luchar contra todo, cansado de ser diferente y de sobrevivir. Pocas veces había visto tantas sensaciones reprimidas salir de esa forma, como si presionaran tanto el pecho que estuviera a punto de explotar.
Ciertas noches aun consiguen sorprenderme. La casualidad quiso que solo yo llegara al final para poder presenciar el desplome de la compostura. La fuerte luz de la mañana ya penetraba entre las viejas ventanas, dejándonos ver el espantoso aspecto que tenia el piso a causa de la fiesta de la noche anterior. Dos cervezas y un paquete de tabaco constituían todas nuestras reservas. No se cual fue el detonante, pero después de unas horas comprendí que era lo de menos. Sus palabras eran desoladoras, no solo por su significado, también en su sonido. Y sus expresiones mostraban a alguien con una vida muy larga. Yo sabía que solo necesitaba que le escuchara, por que a veces, las personas necesitan sentir que hay alguien ahí.
Posiblemente no pueda explicarse lo que ciertas experiencias pueden producir, pero cuando al fin se quedo profundamente dormido, tuve la impresión de que había pasado dos horas mirando a la cara a la tristeza, a la soledad y a la desesperación. Tres lúgubres musas con las que nunca había compartido mesa.
No nos conocíamos de nada, pero estoy seguro de que nunca olvidaré esa cara.